Los mejores aceites para cocinar

Los mejores aceites para cocinar

Los mejores aceites para cocinar

Los mejores aceites para cocinar son los insaturados (las grasas ‘buenas’ que reducen el colesterol malo, el LDL). Estos son por ejemplo el de oliva, girasol, nuez y germen de trigo.

En algunos países se usan mantequillas o margarinas para cocinar…no le hagaís eso a vuestro organismo.

El aceite de oliva virgen extra se obtiene a partir de un primer prensado por procedimiento únicamente mecánico o a mano entre 24 y 72 horas tras la recolección de la aceituna.

Si es aceite de oliva virgen (sin especificar ‘extra’) se obtiene de la misma manera y sólo varía la acidez, que es más alta que el extra.

El aceite de oliva refinado se obtiene del aceite de oliva virgen que tiene defectos.

El aceite de oliva (a secas) es una mezcla de virgen o virgen extra con aceite refinado. Su porcentaje de aceite refinado es muchísimo mayor que el de virgen o virgen extra.

El aceite de girasol que venden en las tiendas está refinado, se oxida más facilmente que el de oliva y al soportar grandes temperaturas produce un efecto cocido. Esto provoca que el alimento absorba más aceite y por lo tanto sea menos saludable. Su precio es más bajo que el de oliva, úsalo si quieres pero intenta que no sea crudo (en ensalada por ejemplo).

El aceite de colza se extrae de la semilla de colza, una planta de flor amarillo brillante. Es un aceite muy común usado en toda Europa. Podemos encontrarlo bajo el nombre de aceite de canola. Este nombre proviene de unas variedades con menos ácidez que se cultivan en Canada, y aunque el que encontramos aquí tenga una acidez normal se denomina ‘de canola’ (Canadian Oil Low Acid). Este nombre está muy extendido, posiblemente para evitar el recordatorio de las muertes ocurridas en España en 1981 por una intoxicación por aceite de colza, la mayor intoxicación alimentaria que se ha dado en Europa. Pero hoy en día no hay nada que temer. Esta intoxicación se debío a la venta de aceite para uso industrial comercializado para consumo humano.

Evita que el aceite se caliente tanto que salga humo (punto de humo) porque el aceite empieza a descomponerse y crea toxicidad. El aceite de oliva virgen extra tiene un punto de humo muy alto, aguanta temperaturas muy altas sin perder sus beneficiosas propiedades.
Para información detallada visita Sabor y Salud. (viene muy bien explicado, con comentarios y tabla de los diferentes puntos de humo de cada aceite, es decir cual es más resistente a las altas temperaturas).

Para conservar mejor el aceite, tapa la botella o cómpralo en un recipiente opaco para evitar que la luz degrade alguna de sus propiedades. Lo ideal es una botella de cristal almacenada en un lugar oscuro.